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Cuestión de vida o suerte

La salud en África es cuestión de vida o suerte. Un bebé de 2 semanas ha tenido la fortuna de nacer en este mes de abril y enfermar en los días en los que el E & J Koung Medical Center dispone de Jose Pradillos, que es el cirujano pediátrico del equipo y además un ser humano de grandeza física y personal excepcional. Jose trabaja en el Hospital de León y está en Liberia. 

Y lo hace como tod os los que no son andaluces, disponiendo de sus días de vacaciones o de sus días de libre disposición. Lamentablemente, pues a nuestra compañera anestesista de Valencia le ocurre lo mismo, las administraciones públicas sanitarias siguen sin dar permisos remunerados a sus trabajadores para participar en labores de cooperación de salud en países en vías de desarrollo. Esto es una auténtica vergüenza y quizás los gerentes de las sanidades públicas valenciana y castellana deberían darse una vuelta por Liberia, Guinea, Etiopía, Tanzania o Senegal para darse cuenta de lo que aquí hay y de lo que aquí hacen sus trabajadores para sonrojarse por no echarles una mano.

Cada día que llegamos al Medical Center tenemos una sala entera llena de gente esperando para ser atendidas y valoradas en consulta cara a poder decidir si se operan o no. Niñ@s y adult@s que han venido desde todo el condado de Nimba porque la única oportunidad que tienen de ser operados es que estemos nosotros aquí. En realidad hay otra forma, que es pagando 60 dólares americanos y que los operen algunos cirujanos locales sin una formación adecuada y que, a tenor de lo poco que hemos visto, es nada recomendable. Pero la gente no puede permitirse eso en un país en el que el ingreso medio de una persona no llega a los 30 dólares americanos al mes, (el precio de un saco de arroz de 50 Kg en Liberia). Curiosamente, y así funciona el mundo, la afluencia de misiones de cooperación a esta ciudad y condado, gracias al esfuerzo del Dr. George y su equipo, repito, ha generado tensiones en los ambientes médicos regionales pues la competencia interpreta que se están operando pacientes gratis que podrían estar operando ellos sin nuestra presencia aquí, y “se les roba” el dinero. La primera lectura, por si algunos os lo habéis preguntado, es que la asistencia sanitaria no es gratuita, ni universal, ni de calidad en Liberia, como corresponde a un país con una tasa de desempleo del 90% de desempleo y en el que el 85% de sus gentes viven por debajo del umbral de la pobreza, ocupando el número 6 en el ranking negativo de los países más pobres del mundo.

Todas las mañanas repartimos el trabajo, de modo que un cirujano se queda en consulta viendo pacientes y organizando lo que se va a operar el día siguiente y los demás se van a preparar el quirófano para operar lo que se ha programado el día anterior. De igual modo, aprovechamos para visitar a los pacientes operados del día anterior (estamos operando una media de 27 pacientes al día, 10 niños y el resto adultos) y darlos de alta comprobando que no ha habido problemas reseñables. Inmediatamente nos hemos quedado casi sin material y estamos operando en precario, pues las batas, los guantes, las suturas, …, se han ido acabando ante la avalancha de casos operados, que han sido 55 en los dos primeros días y ante la necesidad y avidez que tienen de proveerse de material médico y de cuidados sanitarios básicos los compañeros del Hospital, que ha hecho desaparecer las cosas que hemos traído de España de manera alarmante.

Hemos establecido el límite de pacientes por día en 26-27: 10 niños y 16-17 adultos; ya que (y eso me ha llamado mucho la atención) más del 50% de las personas tienen más de una hernia al mismo tiempo y necesitan más de un procedimiento quirúrgico a la vez, y eso nos implica realizar una media de 40 procedimientos diarios. Aunque disponemos de 3 espacios físicos para operar (me cuesta llamarlos quirófanos), cumplir con toda esta actividad en un día implica trabajar hasta las 10 de la noche. Imagino que la ausencia de una dieta equilibrada adecuada genera en estas pobres gentes un tejido conectivo de poca calidad y ello junto a su delgadez los expone a un riesgo elevado de tener hernias. Por cierto, aquí la Obesidad Mórbida no existe, sobran más comentarios al respecto.

Además de la actividad que tenemos a diario nos requieren para cualquier consulta, y engancho con lo que os decía al principio. Un bebé de 2 semanas vino a Urgencias por una hernia inguinal complicada (se denomina incarcerada porque un segmento de intestino queda comprometido dentro de la hernia y si no se trata de forma urgente es una situación amenazante para la vida) y el Dr. Jose Pradillos lo operó con carácter urgente ese mismo día respondiendo a una actuación que es impensable aquí y que sólo veríamos en países de occidente. Sin la presencia de Jose, este bebé probablemente no habría tenido opciones de vivir. La causalidad lo trajo en el momento oportuno y seguro que en el futuro alguien le contará esto como una película de la que podrá presumir con sus amigos liberianos.

En nuestro segundo día tuve la oportunidad de operar a un varón joven con una hernia ventral, que es una hernia que se produce a través de un defecto muscular en el que previamente ha existido ya una intervención. Cuando accedimos a la cavidad abdominal la encontramos llena de tumor en una situación que definimos de carcinomatosis peritoneal y con un hígado duro (cirrótico) lleno también de tumor. Además de reparar sus hernias, tomamos biopsias para poder ser analizadas y saber de qué tumor se trata pues la situación general del paciente era bastante buena y habría que valorar las opciones de poder darle algún tratamiento quimioterápico que con fin paliativo pudiese ser efectivo. Pues bien, cuando terminamos la intervención me indicó uno de los coordinadores locales que si podría transportar la biopsia a España y que se analizara allí, pues ellos no disponían de Anatomía Patológica. Obviamente quedé atónito. Respondí que no era factible y me dejaron claro que este chico nunca va a ser tratado porque ni tienen medios ni tienen a quien dirigirlo. Desgraciadamente las perspectivas de vida de este paciente son muy cortas y limitadas y están ligadas, por desgracia, al infortunio de haber nacido dónde ha nacido. Empiezo como terminé: la salud en Liberia es cuestión de vida (supervivencia natural por pura selección) o suerte.

 

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